Pienso en mi futuro, en mi pensión

Protección del Riesgo de Vejez

Origen y desarrollo en Colombia

Protocolo

Esta página tiene por cometido proporcionar el contexto en el cual se originó y ha desarrollado lo que denominamos la protección del riesgo de vejez en Colombia. Se hace un recorrido desde lo que se consideran sus orígenes, la forma como se implementa en Colombia haciendo énfasis en su propuesta de sostenibilidad técnica financiera, la forma como se pone en práctica la ley 90 de 1946, el persistente incumplimiento de los supuestos que permitirían la sostenibilidad del sistema, el destino que se le dio a las reservas, la crisis 1 del ISS, la creación de la ley 100 de 1993, su primera reforma en el 2003 y las críticas actuales al régimen de prima media. De forma inevitable debe acudirse a Europa para ubicar el primer ensayo de protección de este riesgo convirtiéndose en protagonista el Canciller alemán Bismark, quien con el objeto de evitar que germinaran las ideas socialistas en su territorio crea un sistema de protección a los trabajadores de la revolución industrial que se encontraba en boga durante el siglo XIX.

Al examinar su implementación en nuestro país se ve lo que normalmente sucede con la legislación: se copia. Esta situación aunada a la escasa tendencia de nuestros dirigentes de ocuparse en profundidad a un tema para permitir que se generen soluciones autóctonas y que en la realidad prosperen ha impedido consistentemente su buen desempeño. Al sistema de pensiones le ha podido pasar lo que le pasaría a un paciente que se le brinda el tratamiento menos apropiado.

Tras iniciar su funcionamiento el 1 de enero de 1967, pocos años después el Estado se sustrae a sus obligaciones de contribuir con el porcentaje de las cotizaciones que le correspondía. No se rediseña el modelo que se había adoptado, tampoco se incrementan las cotizaciones en la forma como se había determinado para alcanzar las reservas necesarias para cubrir las contingencias que se debían amparar de invalidez, vejez y muerte (IVM) y el gobierno, a través del IFI, le da un uso inadecuado a los recursos que pertenecían a los afiliados.

Primera Crisis

Llega la Primera Crisis. Se debe aclarar que ese vocablo debe usarse cuando las situaciones suceden de forma inesperada, pero la situación financiera que se presentó era absolutamente pronosticable. No otro resultado se espera cuando no se efectúan las cotizaciones que el respectivo estudio actuarial tuvo como supuesto ni se cumple con los incrementos que se habían previsto. Especial mención se debe hacer del Instituto de Fomento Industrial – IFI- el cual, con el dinero de las cotizaciones, invirtió básicamente en cinco (5) empresas que no dieron los resultados esperados y el dinero se perdió. En contraprestación al ISS se le entrega la propiedad del BCH, entidad que ya vislumbraba un panorama nefasto pues había sido utilizada para entregar créditos sin respaldo.
Ese panorama es aprovechado para introducir en el sistema de seguridad social a los actores privados quienes se trazan como propósito volver competitivo y eficiente el sistema, garantizar mejores prestaciones, competir entre ellos para ofrecer mejores servicios al usuario, incentivar el mercado de capitales que trae como consecuencia un mayor desarrollo. Todo lo anterior en un ambiente de política neo liberal impuesto por la escuela de Chicago cuyo primer ensayo fue puesto en marcha en Chile

Segunda Crisis

A esta altura ya nos encontramos ante la segunda o tercera crisis del sistema.

Al parecer, hablar de crisis de las pensiones es uno de los temas favoritos del sistema financiero. Lo que no explica el por qué su deseo de manejarlo y ser los únicos actores de un sistema que eternamente se encuentra en crisis.

Tampoco se encuentra explicación de que un sistema «en crisis» haya podido producir tanta riqueza a dos grupos económicos del país, los cuales por la explotación del RAIS reportan trimestralmente utilidades de varios cientos de miles de millones de pesos

La falta de transparencia, el cobro de comisiones sin ninguna contraprestación, la conformación de portafolios que solo benefician a sus administradores y otras circunstancias han permitido afirmar a la OIT que tenemos el sistema pensional más costoso del mundo.

Se ha vuelto un lugar común afirmar que las pensiones del RPM son subsidiadas, la pregunta es si el afiliado ha tenido injerencia en la configuración del sistema pensional ? Ha determinado la tasa de cotización y los requisitos para su pensión? o por el contrario ha sido un invitado de piedra al que como única obligación le han impuesto el pago de las cotizaciones.

Llama la atención la afirmación hecha en el año 2020 de la que en su momento fue la ministra de trabajo, Alicia Arango, en el sentido de que en la reforma pensional de ninguna manera se tocarían los regímenes de las FFMM y del Magisterio, pues dichos regímenes se consumen el 75% del presupuesto dedicado a las pensiones. Esto es como querer remodelar la casa pero impedir cualquier cambio en la cocina, la sala, las habitaciones y los baños. El efecto de dicha reforma sería casi nulo.

Cualquiera de las propuestas que se han conocido, provenientes del Ministerio de Hacienda, ASOFONDOS, Fedesarrollo, buscan vejeces que se pasen con el mínimo posible. Esa circunstancia es, por lo menos, aterradora. Habría sido mejor, en vez de aportar al sistema, colocar el dinero en cualquier paupérrimo instrumento financiero (Cuenta de ahorro) y disponer de él al cabo del tiempo y muy probablemente se tendría una mejor perspectiva de vida.

Este es, en síntesis, el panorama de los temas que se abordarán los cuales se pretende puedan ampliarse paulatinamente con la colaboración y crítica que se reciba, al igual que con las propuestas que se vayan presentando en el transcurso de los meses venideros.